Manos a la obra
Teniendo ya la pantalla y la prenda centradas por un lado y las tintas preparadas por otro, nos ponemos manos a la obra con la estampación:

1) Depositamos la tinta en la parte inferior de la pantalla, ayudándonos con una cuchara o paleta. Es conveniente poner bastante tinta, nos servirá para varias pasadas, ahorrándonos así el trabajo de tener que poner tinta en cada estampación, además facilita el deslizado de la racleta y nos asegura una total cobertura.

2) Una vez tengamos la tinta lista en la pantalla, apoyamos la racleta en la malla por detrás de la tinta y sujetándola firmemente se desliza la tinta con la racleta a lo largo de la pantalla, haciendo un poco de presión para que filtre la tinta a través de los poros de la tela. Podemos dar varias pasadas aunque nosotr@s no solemos dar más de dos o tres.

3) Al llegar al final de la pantalla con la racleta debemos hacer un efecto pala, girándola hacia dentro para recoger la tinta sobrante y volver a dejarla en la parte inferior. Para depositar la tinta de nuevo en la pantalla con facilidad, tan sólo debemos presionar la racleta cargada de tinta contra la pantalla firmemente, la tinta quedará en la malla.

4) Levantamos la pantalla de la prenda y revisamos la estampación. Si le hiciese falta otra mano porque no ha quedado bien cubierta (como pasa con la tinta blanca, roja…) o porque han quedado fallos, secaremos la prenda con el decapador (20-30 seg) y repetiremos el estampado.

5) Entre prenda y prenda volveremos a realizar una pasada con la racleta a lo largo de la pantalla, pero sin estar apoyada en la prenda. A este paso se le llama “cargar la pantalla”, lo hacemos para que no se sequen los restos de tinta en la malla taponando los poros de la tela, La explicación es que al haber más tinta metida en los poros es más difícil que se seque. Los factores que propician el secado de la tinta pueden ser variados como: Calor, sequedad ambiental, propiedades de la tinta, corrientes de aire…

6) Una vez acabada la prenda, se retira de la estación con cuidado y se deja secar al menos 24 horas.

7) El resultado de la estampación puede ser de ayuda para saber si la tinta se está secando en la pantalla o no. Observa si hay trazos o partes del dibujo que no hayan quedado estampadas o salgan más finas. Si es así, es porque hay tinta obstruyendo los poros de esas zonas. Para no tener que desmontar y lavar la pantalla, es muy útil tener un cubo de agua con una esponja cerca; Con la pantalla descargada de tinta frotamos primero la cara interna de la pantalla con la esponja humedecida (sin jabón), insistiendo en las zonas secas de nuestro dibujo. Seguidamente hacemos lo mismo por la cara externa, hasta ver que la zona se despeja de tinta. Secamos bien la pantalla y volvemos a estampar. Si la zona seca es muy pequeña y el resto del dibujo está intacto, podemos limpiar de la misma forma sólo esa zona para ahorrar trabajo y tiempo.

Es importante centrar rápidamente la prenda para la próxima estampación. Ya que cuanto más tiempo pase, más se secará la tinta en la pantalla.


Serigrafía Libertaria 2020